Leyes de la herencia

El religioso y botánico austríaco Gregorio Mendel (1822-1884) estudió en los vegetales los fenómenos de la herencia y la hibridación.

Comprobó la existencia de leyes naturales referentes a la herencia, de acuerdo con las cuales prevalecen unas características con preferencia a otras. A las primeras las denominó dominantes y a las otras, recesivas.

Mendel advirtió que las características recesivas no desaparecían del todo, pues en generaciones posteriores solían reaparecer algunas.

Como consecuencia de sus investigaciones, Mendel pudo poner las bases de las leyes de la herencia que en su honor son conocidas como leyes de Mendel.

Las características físicas están registradas en los cromosomas o filamentos nucleares, o, más exactamente, en los genes que los integran. Los genes estárifsituados en parejas que, si son ¡guales, se les denomina homocigóticos, y si diferentes, heterocigóticos. En este último caso, uno de los genes dará características dominantes y el otro recesivas.

Entre los caracteres hereditarios, o genéticos, más comúnmente perceptibles, están la estatura, el peso, el color de la piel, del pelo, de los ojos, la nariz, la barbilla.

Como caracteres dominantes, mencionemos por ejemplo: la piel morena sobre la blanca; los ojos pardos sobre los verdes; y los negros y pardos sobre los azules; el cabello negro o el castaño sobre el rubio, etc.

Padres de ojos negros o pardos pueden tener un hijo de ojos verdes, que es recesifo, si lo hereda de un abuelo o bisabuelo.

El factor RH

Es del todo indispensable conocer su pripio factor Rh. Alrededor del 85% de la población humana tiene factor Rh positivo y sólo el 15% restante, negativo. El factor Rh fue descubierto en 1940 mientras se realizaban experimentos con monos Rhe-sus, de ahí el símbolo Rh.

Este factor reviste enorme importancia eri el embarazo si la madre posee factor Rh negativo y el feto positivo. Jp vida intrauterina peligra pues es probable que algunos glóbulos rojos del feto pasen a la madre, lo que provoca en ésta la formación de anticuerpos anti-Rh que pasan al feto destruyendo sus glóbulos rojos. La consecuencia es la anemia y la ictericia.

En un primer embarazo es posible que la madre no llegue a producir anticuerpos en cantidad suficiente y el hijo sea formal. Pero en embarazos sucesivos, las alteraciones podrían ser más graves, hasta resultar incompatibles coffla vida.

Desarrollo intrauterino

A las seis semanas de gestación la espina dorsal, el tórax y el abdomen estan definidos y se cierra la medula espinal. Se está adelantando en la formación de los rasgos generales y ojos y dedos de manos y pies empiezan a surgir, aunque no crecen ni los brazos ni las piernas. Mide algo más de dos centímetros y su peso es de un gramo.

Tan sólo dos serenas más tarde su peso ha duplicado y se van perfilando ojos, nariz, boca,orejas.


Entre el tercero y cuarto mes del embarazo, a las 14 semanas, mide de 13 a 17 centímetros y el peso supera los cien gramos. Cabeza, brazos y piernas están claramente definidos. Se forman los párpados, comienza a completarse la configuración del cerebro.

Los genitales externos aparecen diferenciados según el sexo. Por lo general, flota en el líquido amniótico con la cabeza arriba. Posteriormente se colocará hacia abajo.

A las 18 semanas adopta una posición supina, con la cabeza ligeramente más baja que los pies. Se han empezado a osificar varios huesos y se deposita grasa bajo la piel. Han aparecido las cejas y las pestañas.

Mide entre 20 y 25 centímetros y su peso va de los 250 a los 300 gramos.

La madre se percata de los movimientos.

Entre las 22 semanas y los seis meses, la apariencia es la de un verdadero bebé. Ha empezado a crecer, y el peso bordea el medio kilogramo, midiendo unos 30 centímetros. A veces, la madre deja de percibir los movimientos, y si es por lapsos prolongados, se asusta. (Jbmo to^Io ser viviente, el bebé necesita descansar. En otras ocasiones, los movimientos pueden ser especialmente vigorosos, coincidiendo por lo general con momentos de actividad o de tensión de la madre. Pueden indicar que ha disminuido la cantidad de oxígeno que el bebé recibe habitualmente y llama la atención con una patada y la regíeción espontánea de la sorprendida madre es inhalar aire, que es justamente lo que le estí^ pidiendo.

A partir de este punto del embarazo es frecuente que se advierten protuberancias en el vientre, particularmente en las mujeres delgadas, y hasta se pueda tocar lo que podría ser un pie, o una rodilla, quién sabe.

Los golpes fuertes que la madre sienta son producidos por piernas, brazos o la cabeza.

A las 26 semanas el bebé (hablemos con propiedad de bebé), aparece cubierto por una sustancia grasosa que se llama "vérnix caseosa". Sus ojos están abiertos y la piel ha tomado un aspecto arrugado. Mide alrededor de 35 centímetros y su peso se ha duplicado, llegando ya a los 1.000 gramos.

A las 30 semanas, más o menos dos meses antes del parto, el bebé es un pequeño viejecito, por su aspecto arrugado. Si es niño, los testículos han descendido al escroto. Mide alrededor de 40 centímetros y su peso bordea los dos kilogramos. En el 97 % de los casos, ya ha adoptado una posición adecuada, con la cabeza hacia abajo, las nalgas hacia el frente y un tanto ladeado. La madre puede comprobarlo palpando su abdomen, y tal vez se sorprenda al descubrir que su ombligo ya no es una cavidad, sino que está virado hacia fuera.

A cuatro semanas de la fecha estimada para el parto, el bebé ha perdido su apariencia arrugada y una substancial cantidad de grasa se ha acumulado bajo la piel. Hay mayores centros de osificación, como en los huesos de las piernas. Mide unos 45 centímetros y su peso váp.e los 2.200 a los 2.500 gramos. Posee un adecuado grado de maduración y ha adquirido suficiente fuerza como para subsistir ya fuera del seno materno. Pero le faltan unas cuatro semanas más.

Esas cuatro semanas, más o menos, son de continuo crecimiento para el bebé que se prepara para salir a enfrentar el rudo mundo exterior. Aumentará unos 250 gramos por semana su peso, hasta alcanzar entre los 3 y los 4 kilogramos como norma general. Medirá alrededor de los 50 centímetros poco más o menos. Su piel está densamente cubierta por vérnix caseosa, sus uñas son sólidas y rebasan las puntas de los dedos. El sistema circulatorio, el tracto digestivo, están a punto y bajo la piel una buena capa de grasa le asegura calor. Sus órganos respiratorios se encuentran bien desarrollados y entrarán en funciones en cuanto nazca. El útero de la madre, por su parte, ha crecido a su mayor altura, unos cinco centímetros más arriba del ombligo.

Todo está preparado para el día D y la hora H.

El embarazo!

En un comienzo sin saberlovusted había iniciado una carrera que había de pringarse por un tiempo de, hablando en núifpros redondos, nueve meses. Al cabo de esta carrera usted recibirá el más precioso diploma: su hijo.

Sepa de antemano que la mayoría de los embarazos (las estadísticas dicen que el 97 %) se desarrolla sin mayores problemas. El embarazo en sí no es un enfermedad, §ino un estado o circunstancia natural en la mujer. En todo caso, usted cuenta con el apoyo profesional de su ginecoobstetra particular o de su servicio de salud.

Que usted esté tranquila es tan importante como la dieta o el peso.

En su primera visita, el npdico, aparte de los antecedintes que usted le proporcine y del examen que efectúe, le pedirá algunos análisis de laboratorio que confirmarán y aclararán la justificada sospecha de que se encuentra embarazada.

Aunque resulte sorprendente, no es fácil responder a la pregunta de cuánto dura un embarazo normal, ni precisar con tanta antelación la fecha exacta def parto.

Corrientemente se dice que nueve meses es el tiempo, pero hay meses de 30 días, de 31 y hasta de 28, febrero, que cada cuatro años tiene 29. Se opera con una media de 30 días, lo que da como resultado 270 días. Los tocólogos por lo general calculan, para partir en la cuenta de una fecha precisa, del primer día de la última regla. |p gráfico esto da una mediana de 282 días, a la que se descuenta 14 días fecha de la fecundación, de lo que resulta 268 días.

Es esta una norma general adoptada para tener la ilusión de que se opera sobre una base más o menos sólida.

En realidad, cada embarazo individual y su tiempo puede ir desde los 266 a los 293 como dicen Merger, Lévy y Melchior. Treinta y ocho a 40 semanas y media.

Un sistema empleado generalmente por los médicos para obtener una fecha estimativa aproximada del parto es contar a partir del primer día de la última menstruación, sumando un aña y diez días y al resultado restarle tres meses. No es complicado y para facilitarle el cálculo le entregamos en la página siguiente una tabla donde basta encontrar el mes y día de su última menstruación y ver, inmediatamente debajo, la fecha probable.

Es una fecha de referencia. Estadísticamente, sólo 4 de 100 niños nacen exactamente a los 280 días.

Primera visita al medico

Cuando acude al médico ya ha vivido un lapso de incertidumbre, causado primero por el atraso de su regla y luego por la certidumbre de que no ocurrió. Con frecuencia se aguarda hasta la fecha correspondiente a la siguiente menstruación. Como tampoco llegó, visita al profesional.

Si su visita tuvo lugar cuando se percató de que la regla no se produjo por segundo mes consecutivo, el nuevo ser que lleva en su matriz tenía seis semanas.

Grafiquémoslo con un ejemplo:

Supongamos que el primer día de su última regla fue el 31 de enero. La siguiente menstruación (hablamos de períodos regulares de 28 días) correspondía el 28 de febrero y la subsiguiente el 28 de marzo.

Es decir, del 31 de enero al 28 de marzo van 56 días. Descontemos 14 correspondiente a la primera regla que no se produjo, (28 de febrero), (se estima que la fecundación ocurre 14 días antes de esa fecha), ello indicaría 42 días de embarazo, o sea, seis semanas.

En el pasado más o menos reciente, el sexo del hijo era un misterio que se develaba en el parto. En la actualidad es factible conocerlo con anticipación, mediante la ecografía.

Muchas madres en cierne optan por conservar la incógnita y le piden a su médico que no le diga si su hijito es niño o niña, pero cada día son más las que se tientan por salir de dudas anticipadamente, lo que ofrece ventajas prácticas como preparar sobre seguro el ajuar, con el acostumbrado celeste para los varoncitos y el rosa para las niñitas. Aunque ahora la gama se extiende a diversos tonos de amarillo, verde, etc. además del siempre vigente blanco.

Averiguar el sexo no es la única razón de las ecografías. Desde luego, el médico dispone la primera a los dos meses, cuando el feto es tan pequeñito y no tiene diferenciado el sexo. El propósito es comprobar si está bien implantado y no presenta anormalidades.

A los seis y ocho meses sí es factible reconocer el sexo, además de observar si el desarrollo intrauterino es satisfactorio.

Muchas madres graban en video las ecografías para conservarlas como precioso recuerdo.

El embarazo normal sigue un curso predecible, con las particularidades propias de cada caso, pues no hay dos madres ni dos hijos idénticos.

Segundo mes de embarazo

Comencemos, entonces, desde el segundo mes del embarazo.

Confirmada la gravidez, su médico hará una pormenorizada ficha o historia clínica. Todo cuanto, médico y sicológicamente, se relacione con usted, debe conocerlo el profesional. Enfermedades infantiles, operaciones, cicatrices, fracturas, posibles sensibilidades alérgicas, antecedentes familiares de diabetes, hipertensión, la regularidad o irregularidad de sus períodos y si padece dolores o molestias durante ellos,

Su médico preguntará si en su familia o la del padre hay antecedentes de mellizos, La tendencia a dar a luz a mellizos es hereditaria, tanto por el lado maternocomo paterno.

Usted será medida y pesada (la relación estatura-peso es importante). Se le hará un examen físico. Le ordenarán examenes de sangre para comprobar grupo sanguíneo, Rh y nivel de glóbulos rojos.

Se le controlará la presión arterial, corazón, pulmones, etc.

Un examen a sus pechos y un examen pélvico son indispensables. Aportan al médico valiosa información, el tamaño de la pelvis, por ejemplo.

El control del peso, seguramente, será una de las preocupaciones del gineco obs-tetra. Le establecerá un régimen con nada de pan, mantequilla, dulces. Bastará leche y le prescribirá vitaminas y minerales, etc.

Si fuma, deberá dejar el cigarrillo. Es un sacrificio suyo que el hijo le agradecerá, porque determinará si será plenamente normal o no.

Ningún medicamento, ni los más inofensivos para usted, puede tomarlos sin expresa autorización de su médico. No se trata únicamente de su cuerpo, también está el del hijo que lleva dentro y que es distinto de usted.

Haga una vida bastante normal, sin esforzarse en demasía. Hay ejercicios especialmente diseñados para acondicionar el cuerpo de la embarazada y posibilitar un parto más fácil. Pero no son indispensables y si no le agradan, olvídese de ellos.

Mareos, vomitos, antojos

En el curso de los tres primeros meses es verdad que suelen presentarse mareos, náuseas y antojos.

Se dispone de pildoras para controlar, atenuar y hasta suprimir totalmente mareos y náuseas.

Con frecuencia se habla de tales incomodidades, pero no se habla de las muchas mujeres que pasan el primer trimestre de su embarazo sin ningún malestar ni incomodidad.

Respecto de los famosos "antojos", no son tan comunes como se dice y, si se escarba, tal vez se encuentre explicación en alguna carencia que el organismo quiere hacer notar.

RADIOGRAFIA DE CADERAS

A los tres meses del embarazo se le indicará una radiografía de cadera del feto, para descartar la displasia de caderas. Es más frecuente en el sexo femenino.